Por: Alvaro Liuzzi 7 oct. 2010


El martes 18 de diciembre de 1956 cambió para siempre la vida de Rodolfo Walsh. Esa noche, en un café de La Ciudad de La Plata en el que jugaba al ajedrez, escuchó una frase que lo sacaría de su estable rutina intelectual haciendo eco en sus pensamientos durante los próximos meses: "Hay un fusilado que vive".

Cinco días después, el domingo 23 de diciembre, Leónidas Barletta (Director del periódico "Propósitos") denunció a pedido de Rodolfo los fusilamientos clandestinos de José León Suárez durante la madrugada del 10 de junio, y la existencia de un sobreviviente; Juan Carlos Livraga. Así comenzó la investigación que culminaría en una brillante obra periodística: Operación Masacre.


Primera edición de Operación Masacre


El trabajo de Walsh recorre la noche del 9 de junio de 1956 en la que se produce una sublevación contra el gobierno de facto del General Aramburu. En la localidad de Florida (Pcia de Bs. As.) una docena de hombres se reúnen para escuchar por radio la pelea de Box entre Lausse (Argentina) y Loayza (Chile) . Horas después serán fusilados sin juicio previo por la policía bonaerense.

Hasta cruzarse con esta noticia los días de Rodolfo Walsh no tenían demasiados sobresaltos. Vivía junto a su Esposa Elina y sus dos hijas, Patricia Cecilia y María Victoria, en una casa ubicada en la calle 54 entre 3 y 4 de la Ciudad de La Plata y trabajaba para la Editorial Hachette en una compilación de cuentos. Tenía 29 años.

A esta altura de su vida la política y la justicia no eran su principal preocupación, y no veía en el periodismo de investigación un futuro profesional cercano. Su familia, los libros y el ajedrez ocupaban la mayor parte de sus días.

Meses después, a fines de 1956, todo daría un vuelco. Comenzaría a investigar los fusilamientos junto a la periodista Enriqueta Muñiz, cambiaría de identidad (obtendría una cédula con el nombre de Francisco Freyre), se recluiría en una isla de El Tigre, y llevaría siempre un revólver entre sus pertenencias.

Poco a poco descubriría la trama de un crimen colectivo organizado y ocultado por el Gobierno de facto, perpetrado en la madrugada del 10 de junio en un basural de José León Suárez. En su recorrido encontrará no sólo uno, sino siete fusilados que darían testimonio de lo sucedido en palabras o cicatrices.


Carnet nacional de Periodista de Rodolfo Walsh (Fuente)


Lo que sigue es historia conocida. A la dificultad de llevar adelante una investigación periodística en forma clandestina se le sumó la complicada tarea de encontrar sitios donde publicarla.

Desde mediados de enero hasta finales de marzo de 1957 Walsh publicó parte de la investigación dentro de una serie de artículos en el periódico "Revolución Nacional". Posteriormente, entre mayo y junio de ese mismo año, otros nueve artículos se publicaron en la revista "Mayoría". Finalmente la investigación completa fue publicada por "Ediciones Sigla" bajo el nombre de "Operación Masacre" cuando terminaba el año 1957. Walsh tenía 30 años.




Operación Masacre, la obra

Con Operación Masacre Rodolfo Walsh tuvo un doble desafío. Trajo luz literaria sobre los fusilamientos clandestinos de José León Suárez y tuvo la valentía profesional de experimentar en un nuevo género periodístico creando así la primer obra catalogada como "non fiction".

Fue innovador en el sentido mas puro del término, conjugó recursos periodísticos y estilos nativos de la literatura como nunca antes nadie lo había hecho. Así, se adelantó casi una década a Truman Capote, autor de "In cold blood" patentado por la industria cultural norteamericana como el padre del "non fiction".

Operación Masacre es un libro que no se lee, es una obra tan excelentemente escrita que de la primera a la última página uno siente conocer a las personas, participar de los hechos y descubrir las evidencias junto a ese híbrido entre narrador y protagonista. Quizás la afición de Rodolfo a la fotografía influyó en su particular estilo descriptivo. Operación Masacre no se lee, se ve.




¿Qué es Proyecto Walsh?

Proyecto Walsh es un experimento periodístico que intentará fusionar algo que en estos últimos años muchos se han esforzado por separar. Pretenderá remixar una obra sobresaliente del periodismo clásico argentino con una visión moderna de la disciplina apoyada en diversas herramientas digitales de publicación.


¿Cómo se hará?. Su proceso se basará en tres ejes bien claros.

  • Informativo Contextual:
Por un lado, el proyecto se apoyará en el eje "informativo contextual" a partir del cual se incorporará una amplia perspectiva de la obra de Walsh. Se realizarán entrevistas a periodistas, documentalistas y colegas de Rodolfo que hayan analizado o participado en la realización de Operación Masacre.

Por otro lado se rastreará y subirá a la Web material de contexto sobre la obra en diferentes formatos y se recorrerán los lugares donde se desarrollaron los hechos para saber como los afectó el paso del tiempo.

  • Cronológico
Por su parte, será función del eje cronológico dar a conocer cada adelanto de la investigación de Rodolfo Walsh respetando los tiempos originales de publicación que mantuvo durante los años 1956 y 1957.

De esta forma el usuario tendrá una perspectiva histórica (y en tiempo real) del proceso de investigación que llevó Operación Masacre 54 años mas tarde. Conocerá los inicios mediante artículos sueltos semanales hasta llegar a la obra completa en forma de libro.

  • Eje potencial: ¿Qué hubiese sucedido?
Sobre esta pregunta retórica se basa gran parte del Proyecto. Como queda claro, en la Argentina de 1956 escribir ciertas verdades era un acto de valentía extrema. A la agitada actualidad política se le sumaba la complicación de encontrar periódicos o editoriales que se animasen a publicar una historia como Operación Masacre, pero estas contingencias no fueron barreras infranqueables para Walsh.

Hagamos el ejercicio de pensar esta hipótesis:


¿Qué hubiese sucedido si para la investigación de Operación Masacre, Rodolfo Walsh hubiese tenido a su alcance las herramientas digitales de publicación que poseemos hoy los periodistas?



Barajemos algunas posibilidades y proyectemos su desarrollo.

  • Imaginando el escenario en el que le tocó vivir definitivamente Twitter se hubiese configurado como un canal de información en tiempo real y distribuido con sus informantes y lectores.
  • No hubiese tenido que perder tiempo recorriendo redacciones y editoriales en busca de un medio que publicase su arriesgado trabajo. A través de un Blog podría haber publicado cada nuevo descubrimiento de su investigación sin la necesidad de ningún intermediario.
  • Cada dato conseguido podría haber sido corroborado y fotografiado al instante con un teléfono móvil dotado de conexión 3G.
  • Cada lugar visitado en su recorrido por encontrar la verdad hubiese sido geolocalizado en Google Maps para dejar registro de su camino.
  • Facebook le hubiese sido de utilidad para rastrear al resto de los fusilados que sobrevivieron a la masacre aquella madrugada del 10 de junio.

  • Para no perder ningún dato podría haber generado una línea de tiempo interactiva con textos, videos y fotos que recorriese el periodo 1956-1957.


Sería apresurado tener cerrada toda la lista de herramientas a utilizar en el proyecto, dejaremos que al igual que a Rodolfo en 1956/57 el desarrollo del trabajo marque el camino para comprender cual es la mejor decisión en cada circunstancia.




A 55 del ´56. Aclaraciones finales


El año que viene se cumplirán 55 de los fusilamientos de José León Suárez, y con ellos del vuelco sufrido en la vida de Walsh. Estaremos a mas de medio siglo del comienzo de una investigación que descubrió y denunció su presente, y mas aún, adelantó los años de terror que llegarían a nuestro país durante los años ´70.

Este proyecto es un homenaje a la obra de Walsh, a su compromiso por la verdad y a su valentía innovadora dentro del periodismo. Es un reconocimiento de la obra, con la obra.

El destino trajo con Proyecto Walsh algunas coincidencias. Entendiendo las distancias y separados por 54 años comparto con Walsh la pasión por el periodismo, la misma ciudad de residencia (La Plata), y la edad (29 años). Eso me da la posibilidad de seguir de cerca el rastro de Rodolfo por las calles de mi ciudad medio siglo después.

Por el momento, recuerden que a esta altura del año (para nosotros octubre de 2010 - para Rodolfo octubre de 1956) Walsh nada sabía aún de los fusilamientos. Hasta el 18 de diciembre su vida seguirá siendo la de un intelectual de la época, acompañado por su familia, rodeado de peones y alfiles que en esta primera etapa comienza a experimentar el uso de Twitter.

La cuenta @rodolfowalsh es la primer célula de un proyecto mucho mas complejo. Es el primer paso en la creación de un ecosistema digital que agrupará la investigación que realizó Walsh hace 54 años remixada con herramientas periodísticas de la actualidad.


Rumbo a casa... dejo atrás una tarde de partidas en el Club de Ajedrez #proyectowalsh http://twitpic.com/2q57ecless than a minute ago via Twitpic



La mayoría de lo expresado en esos 140 caracteres son ideas y pensamientos recogidos de textos escritos por el propio Walsh. Es un doble desafío, por un lado desde la generación de contenidos, y por otro para los lectores que deberán entender la cronología de los hechos para no adelantarle información a Rodolfo.

A los críticos, que siempre los habrá, les pido que entiendan este proyecto como un homenaje. Que comprendan el sentido experimental independiente de esta iniciativa y también, el aspecto lúdico de unir dos realidades distantes por 54 años. Toda crítica constructiva será bien recibida.

En el proceso no estaré solo, Vanina se entusiasmó con el proyecto y aportará su destacada experiencia. Será un placer volver a trabajar con ella.

De esta manera queda inaugurado Proyecto Walsh.




2 comentarios

  1. Hola. Soy JL de La Hormiga Argenta. Muy nteresante el post. por favor, comunicate conmigo. Es al respecto de la imagen n·2. Saludos!

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El Autor

Alvaro Liuzzi / Periodista / Consultor e Investigador en Medios Digitales /

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